El Freak marcó un hito al convertirse en el primer reloj del mundo cuyo movimiento rotaba para indicar la hora. Sin esfera ni agujas tradicionales, el mecanismo es el verdadero protagonista.
El Freak X Ti Blue sobresale por su practicidad y versatilidad en el uso cotidiano. Su caja de titanio de 43 mm con acabado PVD azul lo hace ligero y resistente, mientras que el fondo de cristal de zafiro revela el calibre automático UN-230 de la manufactura. En el núcleo del reloj se encuentra el distintivo oscilador de gran tamaño, encargado de impulsar el carrusel volante que gira sobre su propio eje, sello inconfundible del concepto Freak.
En las últimas dos décadas, el Freak se ha consolidado como un ícono audaz de la relojería contemporánea. Reconocido como el primer reloj de coleccionista del nuevo milenio, abrió caminos técnicos inéditos que luego otros siguieron explorando. Su impacto ha sido tan profundo que el universo relojero cambió para siempre gracias a esta creación visionaria.
El Freak marcó un hito al convertirse en el primer reloj del mundo cuyo movimiento rotaba para indicar la hora. Sin esfera ni agujas tradicionales, el mecanismo es el verdadero protagonista.
El Freak X Ti Blue sobresale por su practicidad y versatilidad en el uso cotidiano. Su caja de titanio de 43 mm con acabado PVD azul lo hace ligero y resistente, mientras que el fondo de cristal de zafiro revela el calibre automático UN-230 de la manufactura. En el núcleo del reloj se encuentra el distintivo oscilador de gran tamaño, encargado de impulsar el carrusel volante que gira sobre su propio eje, sello inconfundible del concepto Freak.
En las últimas dos décadas, el Freak se ha consolidado como un ícono audaz de la relojería contemporánea. Reconocido como el primer reloj de coleccionista del nuevo milenio, abrió caminos técnicos inéditos que luego otros siguieron explorando. Su impacto ha sido tan profundo que el universo relojero cambió para siempre gracias a esta creación visionaria.
El Freak marcó un hito al convertirse en el primer reloj del mundo cuyo movimiento rotaba para indicar la hora. Sin esfera ni agujas tradicionales, el mecanismo es el verdadero protagonista.
El Freak X Ti Blue sobresale por su practicidad y versatilidad en el uso cotidiano. Su caja de titanio de 43 mm con acabado PVD azul lo hace ligero y resistente, mientras que el fondo de cristal de zafiro revela el calibre automático UN-230 de la manufactura. En el núcleo del reloj se encuentra el distintivo oscilador de gran tamaño, encargado de impulsar el carrusel volante que gira sobre su propio eje, sello inconfundible del concepto Freak.
En las últimas dos décadas, el Freak se ha consolidado como un ícono audaz de la relojería contemporánea. Reconocido como el primer reloj de coleccionista del nuevo milenio, abrió caminos técnicos inéditos que luego otros siguieron explorando. Su impacto ha sido tan profundo que el universo relojero cambió para siempre gracias a esta creación visionaria.
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En las últimas dos décadas, el Freak se ha consolidado como un ícono audaz de la relojería contemporánea. Reconocido como el primer reloj de coleccionista del nuevo milenio, abrió caminos técnicos inéditos que luego otros siguieron explorando. Su impacto ha sido tan profundo que el universo relojero cambió para siempre gracias a esta creación visionaria.
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