Defy Skyline de Zenith se ha convertido rápidamente en el pilar moderno de la marca, pues su silueta deportiva y angular, representa los códigos más actuales y deseados por los amantes de la alta relojería.
Este año, y en seguimiento a los Skyline Tourbillon de acero y cerámica presentados el año pasado, por primera vez, el Defy Skyline Tourbillon está elaborado íntegramente en oro rosa, con una nueva carátula color rojo ladrillo que rinde homenaje a la mampostería roja y blanca de la histórica manufactura de Zenith en Le Locle.

La caja conserva la geometría característica del Skyline: una arquitectura integrada de 41 mm, marcadamente facetada, con un bisel de 12 lados, ahora realizado en un cálido oro rosa de 18 quilates satinado y pulido. Una corona atornillada conserva una práctica hermeticidad de 100 metros, con la intención de convertirlo tanto en un tourbillon de uso diario como en una pieza de exhibición. Las superficies están bien definidas y los acabados alternados amplifican los planos y bordes de la caja, otorgando al precioso metal ligereza visual y presencia.
El Defy Skyline, lanzado como el heredero moderno de la línea Defy original de 1969, célebre por su atrevimiento y resistencia, representa la visión de Zenith de un reloj urbano que une legado e innovación. Su geometría angular, su imponente silueta y su diseño versátil lo han convertido en una pieza clave de las colecciones de la Manufactura.


Ahora, el Defy Skyline se presenta en una versión con tourbillon íntegramente en oro rosa, que redescubre sus acusadas líneas facetadas a través del cálido resplandor del metal precioso. Las superficies satinadas y pulidas se alternan para acentuar la geometría de la caja de 41 mm, revelando una nueva perspectiva sorprendente de su arquitectónico diseño. Al igual que en ediciones anteriores del Defy Skyline Tourbillon, la carátula está adornada con un hipnótico motivo de estrellas de cuatro puntas grabadas que irradian desde la abertura del tourbillon a las 6 horas.

Para esta interpretación en oro rosa, Zenith presenta un dial de color rojo ladrillo intenso, un guiño cromático al edificio histórico de la Manufactura en Le Locle, con su distintiva fachada de ladrillos pintados de rojo y blanco. Las agujas de oro rosa, realzadas con Super-LumiNova, garantizan la legibilidad y armonizan con los lujosos tonos de la caja, mientras que la masa oscilante presenta el cálido resplandor del oro para realzar aún más el carácter refinado del reloj.

Defy Skyline Tourbillon porta el calibre automático de alta frecuencia El Primero 3630. Enteramente desarrollado y fabricado en la Manufactura, ofrece una frecuencia de 5 Hz (36 000 a/h) y una reserva de marcha de 50 horas. La jaula del tourbillon, con un peso de apenas 0,25 gramos, es el reflejo de la maestría de Zenith en términos de miniaturización y precisión. La arquitectura del movimiento evoca la geometría estrellada de la esfera: las superficies cuentan con un contemporáneo motivo Côtes de Genève grabado con láser 3D que irradia desde el tourbillon en un motivo de rayos de sol, para atraer la mirada hacia el corazón palpitante del reloj. Por primera vez en la historia del Defy Skyline, la masa oscilante también está elaborada en oro rosa. Su forma de estrella abierta ofrece una perfecta visualización del diseño contemporáneo del calibre.
Esta exclusiva versión se presenta con un brazalete de oro rosa integrado con eslabones en forma de H, que se afina perfectamente desde la caja hasta el cierre desplegable para garantizar un confort excepcional. Fiel al espíritu del Defy Skyline, la versatilidad es clave: el reloj también se presenta con una correa de caucho rojo ladrillo, que combina perfectamente con el tono intenso de la carátula. Ambos modelos pueden intercambiarse fácilmente gracias al intuitivo sistema de cambio rápido de Zenith que no requiere herramientas.