Con motivo de los Geneva Watch Days, la histórica manufactura ha lanzado una propuesta que nadie esperaba: el nuevo Zenith Chronomaster Solo Sport. Se trata de un reloj que toma la aclamada base del Chronomaster Sport y prescinde de su icónica función de cronógrafo.
Lejos de sentirse como una pieza incompleta, este modelo de acero inoxidable de 40 mm brilla con luz propia, ofreciendo una experiencia diaria más limpia pero impulsada por el mismo corazón indomable de siempre.

Uno de los primeros detalles que atrapa la mirada son los ajustes estéticos que la marca ha implementado en su bisel. Ahora, el reloj está equipado con un imponente bisel giratorio unidireccional de cerámica que enmarca la esfera a la perfección. Este elemento le otorga un carácter mucho más robusto y utilitario, creando un contraste visual espectacular con la caja de acero y posicionando a este reloj firmemente en el competitivo territorio de los relojes deportivos de lujo para el uso diario.
Pero donde realmente ocurre la magia y el diseño cobra vida es en su carátula. Fabricada también en cerámica, esta pieza es un espectáculo de texturas. Presenta un hipnótico motivo de «Z» repetido a 45 grados, un patrón creado específicamente para evocar de manera visual el ritmo y la vibración del movimiento mecánico que late debajo.

Dependiendo de la versión —disponible en negro, blanco o marrón—, este diseño se luce con un elegante acabado rayos de sol o una superficie pulida. Además, Zenith incluye exquisitos guiños vintage, como una sutil pista de minutos con diseño «diente de tiburón» y un segundero central cuyo contrapeso replica la forma de la icónica estrella y el motivo «Z».

Es justamente en la carátula donde se hace evidente el espíritu pionero de Zenith y su dominio absoluto en el terreno de la alta frecuencia. Las palabras «36,000 VpH» y «high frequency» se leen con orgullo en dos líneas de texto, recordando a todo aquel que lo mire que la marca fue la creadora del primer movimiento automático de alta frecuencia de la historia. Al interior late el calibre El Primero 3620 (heredado directamente de la arquitectura del cronógrafo 3600), que opera a 5 Hz. Ver este legado histórico latiendo a tal velocidad en un formato de tres manecillas es una auténtica declaración de poder técnico.

En conclusión, el Zenith Chronomaster Solo Sport es un reloj impecablemente proporcionado que invita a disfrutar del legendario linaje de El Primero desde una perspectiva mucho más accesible (con un precio de entrada menor al modelo con cronógrafo). Con opciones con y sin fecha, un tamaño sumamente cómodo y el estreno de su innovador cierre Zenclasp de microajuste en el brazalete, este lanzamiento nos demuestra que Zenith sigue marcando su propio ritmo en la relojería contemporánea.