Zenith ha llevado su cronógrafo insignia a una nueva dimensión visual con el lanzamiento del Chronomaster Sport Skeleton. Esta nueva serie resalta la precisión de alta frecuencia característica de la manufactura y revela por primera vez la arquitectura interna del legendario calibre El Primero en el diseño deportivo y contemporáneo de la colección.
Con una caja de 41 mm y una estética calada, el reloj se posiciona como una pieza que une el rendimiento técnico con una identidad visual mucho más agresiva e industrial.
La gran novedad reside en su carátula calada y fabricada sobre un disco de zafiro tintado, que ofrece un efecto «fumé» o degradado hacia los bordes. A través de esta superficie transparente, es posible observar el movimiento El Primero 3600 SK, permitiendo que los tres contadores (gris, antracita y azul) parezcan flotar sobre la mecánica.
El diseño permite una vista privilegiada de componentes como la rueda de pilares y el rotor en forma de estrella, manteniendo la funcionalidad de lectura de 1/10 de segundo, donde la aguja central completa una rotación cada 10 segundos.




En cuanto a materiales, Zenith presenta esta evolución en varias ejecuciones: dos versiones en acero inoxidable con biseles de cerámica negra o verde, y una versión en oro rosa de 18 quilates con bisel de cerámica negra.
Una de las adiciones más funcionales para los modelos de acero es el estreno del sistema ZENCLASP™, un cierre desplegable patentado que incorpora un sistema de microajuste rápido sin herramientas, mejorando significativamente la ergonomía y la comodidad para el uso diario.
Desde el punto de vista técnico, el calibre El Primero 3600 SK late a una frecuencia de 5 Hz (36,000 alternancias por hora) y ofrece una reserva de marcha de 60 horas. Además de las funciones de cronógrafo, el movimiento garantiza una hermeticidad de 100 metros, asegurando que la complejidad mecánica no comprometa la robustez esperada de un reloj deportivo de lujo.




Finalmente, la colección se completa con una edición extremadamente exclusiva de solo 10 piezas, fabricada íntegramente en oro rosa y adornada con un bisel engastado con 50 diamantes talla baguette. Zenith reafirma su dominio en el segmento de los cronógrafos de alta frecuencia, ofreciendo una transparencia total que celebra el corazón mismo de su manufactura.