Ulysse Nardin ha avanzado la relojería a través de tecnología pionera y una artesanía inigualable desde el año 1846. La creación de sus relojes astronómicos modernos comenzó una nueva era en 1983, cuando el empresario Rolf Schnyder retó al brillante relojero y astrónomo, el Dr. Ludwig Oechslin, a diseñar un instrumento astronómico que pudiera usarse en la muñeca.
Esto dio origen a la legendaria Trilogía del Tiempo y, años más tarde en 2009, al modelo Moonstruck original. Hoy en día, la marca continúa este legado relojero con el nuevo Blast Moonstruck en oro rosa, una edición limitada a tan solo 20 piezas.

La concepción del tiempo en este reloj es profundamente astronómica, fundamentada en una visión geocéntrica del mundo. La carátula coloca a la Tierra en el centro del diseño mediante una representación tridimensional del hemisferio norte vista desde el Polo Norte, rodeada por indicaciones que rastrean continuamente las posiciones aparentes del sol y la luna.
Fiel a la visión celestial del Dr. Oechslin, el reloj recrea la verdadera geometría del sistema Tierra-Luna-Sol, logrando que la porción iluminada de la luna apunte continuamente hacia el sol de la misma forma en la que ocurre en la naturaleza.


La complejidad de esta pieza radica en su capacidad para agrupar cinco indicaciones astronómicas interconectadas dentro de una sola pantalla coherente e intuitiva.
Impulsado por el calibre de manufactura automática UN-106, compuesto por 338 componentes, el reloj muestra una fase lunar de alta precisión, los días del mes lunar, los coeficientes de mareas, la hora mundial (worldtimer) y las posiciones solares y lunares. Este mecanismo traduce cálculos celestiales sumamente complejos con un nivel de exactitud formidable, presentando una indicación de fase lunar que se desvía por un solo día cada 40.3 años.


A pesar de su inspiración histórica y astronómica, Ulysse Nardin ha impregnado este reloj con una marcada contemporaneidad a través de la arquitectura de la colección Blast. El diseño proporciona un escenario contemporáneo caracterizado por líneas geométricas y una construcción en capas que realza su carácter técnico.
La caja de 45 mm ofrece un contraste moderno al combinar una parte superior de oro rosa de 18 quilates con una carrura y un bisel de titanio negro con tratamiento DLC. Además, su interior late con tecnología moderna de vanguardia, utilizando un escape y una espiral de silicio, materiales ligeros y antimagnéticos que Ulysse Nardin introdujo a la relojería moderna. Este reloj fusiona de manera magistral una de las creaciones astronómicas más complejas de la manufactura con una arquitectura contemporánea audaz.