El centenario de Tudor en 2026 ha sido el marco perfecto para el lanzamiento de un modelo que rompe con las líneas tradicionales de la marca: el Tudor Monarch.
Este reloj no es una simple evolución de colecciones existentes, sino una propuesta de diseño íntegramente nueva que celebra los cien años de historia de la firma (1926-2026). Con una estética integrada y angular, el Monarch se posiciona como una pieza contemporánea que fusiona la robustez de un reloj de herramientas con el refinamiento de la alta relojería.
La caja de acero inoxidable de 39 mm destaca por su forma altamente facetada, con aristas marcadas que le otorgan una presencia arquitectónica y deportiva. Este diseño se extiende al brazalete integrado de dos eslabones, que introduce una innovadora geometría de «pirámide» en los eslabones centrales pulidos, creando un juego de luces dinámico. A pesar de su apariencia sofisticada, el reloj mantiene la funcionalidad característica de Tudor, con una hermeticidad de 100 metros y el práctico cierre T-fit para un microajuste rápido.

La esfera del Monarch presenta un acabado cepillado vertical en un tono denominado «champán oscuro», que transita entre los matices del cobre y el salmón. Uno de los elementos más distintivos es su configuración tipo California, que mezcla números arábigos y romanos aplicados en un acabado ennegrecido. Las manecillas también reciben un tratamiento especial, combinando el estilo clásico Breguet con el inconfundible toque «Snowflake» de Tudor, logrando un equilibrio entre la nostalgia histórica y la identidad propia de la marca.

En el apartado técnico, el Monarch está impulsado por el calibre de manufactura MT5662-2U, un movimiento con certificación Master Chronometer (COSC y METAS) que garantiza una precisión excepcional y resistencia a campos magnéticos.

Visible a través de un fondo de cristal de zafiro, el mecanismo presenta acabados más tradicionales de los que Tudor suele mostrar, incluyendo decoraciones Côtes de Genève y puentes biselados. Con una reserva de marcha de 65 horas, el Tudor Monarch se erige como el nuevo estandarte de la marca para iniciar su segundo siglo de vida.