Rolex ha elevado una vez más el estándar de su modelo más prestigioso con la introducción del Oyster Perpetual Day-Date 40 en una aleación de oro de 18 quilates completamente nueva: el Oro Jubilee.
Este material, desarrollado y producido exclusivamente en los talleres de la marca, destaca por una tonalidad única que fusiona matices de amarillo tenue, gris cálido y rosa suave. Esta innovación metalúrgica no solo aporta un resplandor distintivo, sino que refuerza el compromiso de la manufactura con la creación de materiales propios que definen la identidad de sus piezas de lujo.
La estética de esta pieza excepcional se complementa con una esfera tallada en aventurina verde claro, una piedra natural que aporta una textura orgánica y sofisticada. Sobre este fondo, resaltan diez diamantes de talla baguette que actúan como índices, enmarcados por el emblemático bisel estriado de la colección.

El reloj se presenta con el icónico brazalete President, que ahora incorpora inserciones de cerámica dentro de los eslabones para mejorar la flexibilidad y prevenir el desgaste prematuro, asegurando que el «reloj de los presidentes» mantenga su ergonomía con el paso del tiempo.

En su interior, el Day-Date 40 alberga el calibre 3255, un movimiento a la vanguardia tecnológica que ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.

Equipado con el escape Chronergy y la espiral Parachrom azul, el mecanismo garantiza una resistencia superior a los campos magnéticos y a los golpes. Además, como todas las piezas de la casa, cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, cuyos criterios han sido fortalecidos en 2026 para asegurar un rendimiento excepcional y una precisión cronométrica inigualable en la muñeca.