El mundo de la alta relojería ha centrado su mirada en Ginebra con el inicio de Watches & Wonders 2026. Esta edición, consolidada como la más grande hasta la fecha con 65 marcas expositoras, ha arrancado con una noticia que redefine el coleccionismo contemporáneo.
En el centro de la escena, Rolex ha decidido romper con su habitual discreción en celebraciones para rendir tributo a uno de los hitos más importantes de su historia y de la industria en general: el centenario de la caja Oyster.
Presentada originalmente en 1926, la caja Oyster fue la primera solución verdaderamente hermética para un reloj de pulsera, introduciendo el fondo y la corona enroscados como estándares de protección. Cien años después, la manufactura celebra este legado con el nuevo Oyster Perpetual 41 «100th Anniversary Edition» (Referencia 134303). Esta pieza es una declaración de intenciones técnicas, presentada en una elegante configuración de Rolesor amarillo que combina el acero Oystersteel con el oro amarillo de 18 quilates.

El diseño de este modelo conmemorativo está repleto de detalles simbólicos para el entusiasta. La corona de cuerda, pieza clave en la hermeticidad del sistema, luce un grabado especial con el número «100».
Por su parte, la carátula en color pizarra (pizarra) presenta la inscripción «100 years» situada a las 6, sustituyendo la tradicional mención de origen. Además, en un gesto poco común para la línea Oyster Perpetual, Rolex ha dotado a este modelo de un fondo de caja transparente de zafiro, permitiendo la observación del movimiento, algo que la firma reserva sólo para sus ejecuciones más exclusivas.

Más allá de la estética, este lanzamiento coincide con el refuerzo de la certificación Superlative Chronometer de Rolex para 2026. Los nuevos criterios de evaluación ahora incluyen pruebas de resistencia al magnetismo, fiabilidad y durabilidad mucho más estrictas, asegurando que el rendimiento del reloj esté a la altura de su peso histórico.
Con esta edición de aniversario, Rolex celebra un siglo de hermeticidad relojera e inaugura una nueva era de excelencia técnica que marcará el ritmo de los próximos cien años en la manufactura suiza.

