El renacimiento del Piaget Polo 79 ha sido, sin duda, uno de los capítulos más brillantes en la relojería de los últimos años. Lo que comenzó como un audaz ejercicio de nostalgia en 2024, rescatando el diseño «todo oro» que definió el lujo de la jet-set en los años 80, se ha consolidado hoy como un éxito rotundo de crítica y ventas.
Piaget no sólo ha logrado recuperar una silueta; ha reinstaurado una filosofía donde el reloj es, ante todo, una joya arquitectónica que fluye en la muñeca. Tras el impacto de las versiones iniciales, la firma eleva ahora la apuesta con una variante que fusiona su maestría en los metales preciosos con su legendario uso de piedras ornamentales: el nuevo Polo 79 en oro blanco con carátula de sodalita.

Esta nueva referencia marca un hito en el revival de la colección al introducir por primera vez una piedra natural en el dial de esta reinterpretación contemporánea. La sodalita, con su azul profundo y vetas orgánicas, ofrece un contraste magistral frente al brillo frío y sofisticado de la caja y el brazalete de oro blanco de 18 quilates.
Este juego de colores es un guiño a la década de los 70 y 80, cuando Piaget dominaba el arte de las carátulas de piedra dura, convirtiendo cada reloj en una pieza única e irrepetible debido a las variaciones naturales de la gema.A nivel técnico, el reloj mantiene la pureza que ha dictado su éxito reciente. Con una caja de 38 mm y un grosor ultraplano de apenas 7.45 mm, el Polo 79 sigue siendo un prodigio de ergonomía.


Los emblemáticos «gadroons» o acanaladuras horizontales, que se extienden sin interrupción desde el brazalete hasta la esfera, se integran ahora con el azul de la sodalita, logrando una estética visualmente continua y fascinante. En su interior late el calibre manufactura 1200P1, un movimiento automático con micro-rotor que permite mantener ese perfil esbelto que tanto ha cautivado a los coleccionistas modernos.
El éxito de este revival radica en que Piaget no se ha limitado a copiar su pasado, sino que ha sabido leer la demanda actual por relojes con carácter, historia y una artesanía excepcional. El Polo 79 en oro blanco y sodalita es la prueba de que el modelo tiene la versatilidad necesaria para evolucionar hacia nuevos horizontes cromáticos sin perder su esencia.
En un mercado saturado de acero, el regreso de la «Extraleganza» de Piaget —medida ahora en oro blanco y piedras preciosas— reafirma que la verdadera distinción reside en la audacia de ser diferente.