Hay gustos que se forman con el tiempo. A veces empiezan en una conversación, en una cancha, frente a una obra de arte o al observar el reloj que un padre usa todos los días. Son pasiones que no se enseñan como una lección, sino que se comparten de manera natural, casi sin decirlo.
La relojería pertenece a ese universo de tradiciones que unen generaciones. Un reloj puede convertirse en un punto de encuentro entre padres, hijos y abuelos: una forma de hablar de estilo, carácter, memoria y legado a través de un objeto que acompaña los momentos más importantes.
Like Father, Like Son celebra esa herencia compartida: el gusto por lo extraordinario, por las piezas con historia y por las pasiones que trascienden de una generación a otra.
La historia del Día del Padre nos remonta a 1910, cuando Sonora Smart Dodd, residente de Washington, Estados Unidos, propuso la idea de celebrar un día dedicado a los padres. Su motivación era homenajear al suyo, un veterano de la Guerra Civil que crió a sus seis hijos en solitario tras enviudar. Aunque el primer festejo se realizó el 19 de junio de aquel año, fue hasta 1966 cuando se emitió la primera proclamación oficial para designar el tercer domingo de junio como el Día del Padre, estableciéndose como una celebración permanente en 1972. Desde entonces, junio es el mes en el que el mundo hace una pausa para reconocer el peso y la importancia del legado paterno.


Un vínculo generacional
Esta permanencia de la figura paterna encuentra un eco perfecto en la mecánica de precisión. La relojería tiene una forma especial de unir generaciones. Muchas veces, el gusto por un reloj nace en casa: al ver a un padre usar una pieza importante, al conocer la historia que la acompaña o al descubrir que ciertos objetos pueden decir mucho sobre estilo, carácter y legado.
Como sucede con el arte o el deporte, la pasión por la relojería se comparte de manera natural. No siempre necesita explicarse; basta con vivirla, admirarla y reconocer en cada pieza una historia que puede pasar de padre a hijo.


Atesorar los momentos de la mano
El tiempo es, en esencia, el recurso más valioso que un padre regala a su hijo. Esa influencia silenciosa genera en las nuevas generaciones una apreciación por la excelencia, la paciencia y el valor de lo perdurable. Cuando un hijo observa cómo la mirada de su padre se detiene sobre la carátula de su reloj, no solo está viendo la lectura de las horas o los minutos; está presenciando una conexión íntima con la historia y la mecánica que da vida a ese instante.
Un reloj heredado es la materialización de todo ese tiempo compartido. Es el eco de caminar de la mano durante la infancia, de las enseñanzas en la juventud y de las charlas profundas en la adultez.


Bovet
La manufactura destaca por su nivel de detalle artesanal, perfecto para el padre que valora la exclusividad absoluta. En esta selección sobresale la línea 19Thirty, incluyendo deslumbrantes versiones con laca blanca y guilloché turquesa, así como su edición especial del décimo aniversario. Son piezas donde el trabajo en la carátula y los acabados del calibre rozan la poesía visual, pensadas para convertirse en tesoros familiares inmediatos.




Breitling
Para el espíritu aventurero y nostálgico, Breitling ofrece clásicos atemporales de la aviación y la elegancia técnica. Su propuesta incluye la inconfundible estética del Premier B25 Datora 42, acompañado por los icónicos Navitimer en versiones Automatic 41 y el legendario B01 Chronograph 43. Son cronógrafos y relojes de vestir que invitan a padre e hijo a perderse juntos en los intrincados detalles e información de su compleja carátula.




Cartier
Símbolo innegable del buen gusto, Cartier presenta una alineación de iconos inmortales que se heredan con orgullo genuino. La audacia del amo de las formas se hace presente con el Santos de Cartier y el refinado Santos-Dumont, mientras que el diseño atemporal de caja rectangular se consagra a través de los clásicos Tank Louis Cartier y Tank Américaine. La pureza y elegancia de su carátula forman un lienzo perfecto para celebrar el legado de generación en generación.



Girard-Perregaux
La casa de La Chaux -de- Fonds logra un equilibrio magistral entre la alta relojería tradicional y la deportividad contemporánea. Entre las opciones para papá figuran piezas sumamente varoniles como el Deep Diver y el emblemático Laureato, este último disponible tanto en su versión clásica de 42 mm como en una vanguardista ejecución Skeleton Ceramic. Es el reloj ideal para un padre moderno que infunde en su hijo el respeto por la historia mecánica.


Hublot
La innovación de materiales define a Hublot, la opción ideal para el padre que mira hacia el futuro y no teme romper paradigmas establecidos. Su selección destaca modelos imponentes como el MECA-10 Frosted Carbon, piezas conmemorativas como el 20th Anniversary Titanium Ceramic, y el atrevido Spirit of Big Bang Orange Ceramic. Sus imponentes diseños esqueletados convierten la carátula en una ventana a la microingeniería que fascina a cualquier edad.




IWC Schaffhausen
La precisión y el carácter robusto definen a IWC Schaffhausen, una marca de culto para los apasionados de los relojes de aviador. La selección hace un homenaje a la estética táctica con sus series Top Gun «Mojave Desert», incluyendo el Reloj Aviador Automático 41 y el imponente Big Pilot Top Gun Edición «Mojave Desert». Sus inconfundibles tonos arena en la carátula y las cajas cerámicas hablan de una masculinidad protectora e inquebrantable.



Jacob & Co.
Cuando la alta relojería se convierte en un espectáculo absoluto, aparece Jacob & Co.. Esta firma cautiva con el fascinante The World is Yours Dual Time Zone, diseñado para el padre de espíritu cosmopolita, y el sumamente elegante Palatial Classic. Observar la magistral carátula de estas piezas es entender que son una declaración de éxito y una lección de que los límites están hechos para superarse.




Jaeger-LeCoultre
Conocida como la manufactura de manufacturas, Jaeger-LeCoultre es el epítome de la elegancia técnica e intelectual. Para conmemorar este día, resaltan la sofisticación de las complicaciones del Master Control Calendar, el legado imborrable del Reverso Classic Monoface Small Seconds y la deportividad elegante del Polaris Date. Analizar la pulcritud de su carátula y el reverso de estas piezas es iniciarse en el verdadero arte relojero.



Panerai
La marca de origen italiano es la compañera indudable del padre de espíritu inquebrantable y de los amantes de la historia oceánica. La robustez y la inmensa legibilidad de sus modelos se manifiestan en el Luminor Marina TuttoGrigio de 44 mm, el clásico Radiomir Otto Giorni y el contundente Submersible QuarantaQuattro Verde Smeraldo. Su icónica carátula de tipo sándwich es el sello inconfundible de un legado nacido en las profundidades que trasciende el tiempo.


Ulysse Nardin
Con un pie firmemente anclado en la cronometría marina histórica y el otro en la innovación técnica extrema, proponen modelos como el espectacular Diver X Skeleton Azure y el Diver NET OPS. Es el regalo ideal para aquel padre que aprecia el dinamismo, donde una carátula abierta revela el palpitar incesante de un corazón mecánico dispuesto a marcar cada instante importante junto a su hijo.
