¿Te imaginas que hubiera una Fórmula 1 de la precisión relojera? ¿Qué escudería ganaría y quiénes serían sus pilotos? COSC sería Ferrari y sus mayores representantes Breitling y Tudor? Me encanta imaginarme este tema y abordarlo desde la pasión de un tema racing, ¡arrancamos!
El camino hacia la precisión en la relojería es una búsqueda histórica y continua que implica innovación en la producción, investigación cronométrica, dominio de los reguladores y una gestión inteligente de las complicaciones. Este camino se impulsa tanto por la maestría artesanal como por el avance tecnológico para minimizar las variaciones en la precisión causadas por los «enemigos de la relojería» como la gravedad, la temperatura, los golpes y el magnetismo.

Etapas clave e innovaciones
- Precisión en la producción: la base de la precisión en la relojería moderna reside en la capacidad de producir componentes uniformes y de alta calidad.
- Primeros inventos: en la década de 1830, pioneros como Antoine LeCoultre desarrollaron herramientas mecánicas para cortar piñones de acero con una precisión sin precedentes, lo que permitió la producción en masa de piezas idénticas y estableció un estándar en la industria.
- Instrumentos de medición: la invención de instrumentos como el millonómetro en 1844, el primer dispositivo capaz de medir una micra, permitió medir los componentes y, por consiguiente, miniaturizarlos con extrema precisión.
- Tecnología moderna: hoy en día, tecnologías como el mecanizado CNC, el diseño asistido por computadora (CAD), el corte por láser y la creación de prototipos 3D se utilizan para fabricar componentes de movimiento con especificaciones exactas, aunque el ensamblaje y el acabado manuales siguen siendo vitales para la alta relojería.
- Precisión cronométrica: se refiere a la exactitud cronométrica del reloj terminado.
- Certificación: la creación de organismos de certificación independientes como el Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC) estableció pruebas estandarizadas de precisión. Marcas como Rolex y Omega cuentan con protocolos de prueba internos aún más rigurosos (por ejemplo, el estándar de Cronómetro Superlativo de Rolex de ±2 segundos al día).

Desafíos aka factores externos
- Golpes: los movimientos de alta frecuencia (como 4 Hz o 28.800 alternancias por hora) son menos susceptibles a sufrir alteraciones por impactos repentinos.
- Magnetismo: el uso de materiales antimagnéticos (p. ej., espirales de paladio, componentes de silicio) y cajas internas de hierro dulce ayuda a proteger el mecanismo.
- Gravedad: inventos como el tourbillon, que hace girar el volante y el escape dentro de una jaula, se desarrollaron para compensar los errores de posición causados por la gravedad en los relojes de bolsillo. Posteriormente, se desarrollaron tourbillones multieje para relojes de pulsera.

Regulación
El «corazón del reloj mecánico —el volante y la espiral—» debe oscilar con perfecta regularidad (isocronismo). La investigación en este campo se centra en:
- Materiales: experimentación con materiales como el paladio y el silicio para las espirales, con el fin de resistir los cambios de temperatura y el magnetismo.
- Forma: investigación de diferentes formas de espirales (planas, cilíndricas, esféricas) para lograr la oscilación más concéntrica y regular.
- Precisión con complicaciones: la incorporación de funciones que consumen mucha energía (cronógrafos, repetidores de minutos, calendarios) tradicionalmente comprometía la precisión básica de la medición del tiempo. Para ello, soluciones de arquitectura innovadora como el Jaeger-LeCoultre Duometre, que utiliza dos fuentes de energía independientes (barriletes) y trenes de engranajes para la medición del tiempo y las complicaciones respectivamente, garantiza que el funcionamiento de la complicación no afecte la precisión del reloj.
La búsqueda de la precisión sigue siendo una constante en la industria, donde las marcas superan continuamente los límites mediante la ciencia de los materiales, la ingeniería y la artesanía tradicional.
- Materiales avanzados: el uso de nuevos materiales como el silicio para los espirales y las aleaciones de berilio para los volantes hace que los relojes sean más resistentes a los cambios de temperatura, un factor clave para mantener la precisión.
- Componentes mejorados: las innovaciones han dado lugar a escapes, engranajes y volantes mejor diseñados, lo que mejora el isocronismo y la precisión general del reloj.
- Reducción de la fricción: se desarrollan constantemente nuevos lubricantes y tratamientos de materiales para reducir la fricción, lo que mejora la transmisión de energía y, por consiguiente, el rendimiento del reloj.
Baluartes de la precisión y la exactitud

COSC
El Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC) es la autoridad de control más reconocida en el mundo de la relojería y certifica tanto movimientos como cajas de relojes según la norma internacional ISO 3159, que establece las reglas de la certificación de cronómetros. A menudo se la considera erróneamente una certificación de cronómetro de segunda categoría; sin embargo, no lo es, ya que incluso las dos marcas que cuentan con la certificación METAS Master Chronometer —Omega y Tudor—, así como Rolex con su certificación Superlative Chronometer, certifican primero sus movimientos con el COSC, al que posteriormente añaden la certificación de la caja del reloj.
Por ello, la certificación de cronómetro de estas marcas constituye un sello de calidad de doble nivel, con los criterios adicionales de certificar la caja del reloj (el reloj completo) y probar la reserva de marcha, la hermeticidad, la durabilidad y la resistencia a los campos magnéticos.
El Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC) planea actualizar sus estándares para la certificación de cronómetros y se compromete a ser más transparente ante la creciente competencia. El estándar de precisión podría reducirse a la mitad, hasta tan solo cinco segundos al día.
Fundado en 1973, el COSC es la mayor organización de certificación de cronómetros de Suiza. Analiza anualmente más de 2 millones de movimientos de unas 60 marcas suizas, entre ellas Rolex. Financiada por las tasas que pagan las marcas, que según afirma son inferiores a 10 francos suizos por movimiento probado, esta organización neutral certifica cerca del 40% de los relojes mecánicos exportados desde Suiza cada año, pero tomando en cuenta los relojes de cuarzo, ese porcentaje se sitúa en alrededor del 6% del total.
Sin embargo, los estándares del COSC se han quedado rezagados con respecto a los de otras certificaciones, como la del Instituto Federal Suizo de Metrología (METAS), que exige una precisión de cinco segundos al día. METAS también exige otras pruebas, como resistencia al agua, reserva de marcha y antimagnetismo, para la certificación «Master Chronometer» que se utiliza en algunos relojes Omega y Tudor.
Paralelamente, las marcas también han desarrollado sus propios estándares de certificación. La clasificación «Superlative Chronometer» de Rolex exige que el movimiento, ya certificado por el COSC, tenga una precisión de entre -2 y +2 segundos al día.
El COSC y sus marcas asociadas planean introducir nuevas tarjetas de certificación que proporcionarán a los consumidores datos precisos sobre el movimiento probado de su reloj. Actualmente, la autoridad prueba cada movimiento durante 16 días, y las instalaciones del COSC operan los siete días de la semana durante todo el año, con solo un descanso de 10 días durante las vacaciones de fin de año.
ISO 3159: 15 días consecutivos a 5 posiciones de prueba: (3h, 6h, 9h), dial arriba y dial abajo). Se prueba el mecanismo a 8°C, 23°C y 38°C. La norma establece que la precisión promedio diaria debe estar entre (-4) y (+6) segundos por día para ser certificado como cronómetro.
En la actualidad, gran parte de los relojes que ostentan el sello COSC sólo han sido certificados en sus movimientos antes de ser ensamblados en la caja. En resumen, el nuevo organismo de certificación, Laboratoire de Précision, garantizará una mayor precisión en las mediciones, manteniendo la precisión temporal según el estándar Omega de 0/+5 segundos de desviación al día, el doble de estricto que la norma ISO 3159, que permite 10 segundos al día (-4/+6 segundos al día).
Más allá de las evidentes ventajas de integrar internamente toda la cadena de suministro de pruebas y, por lo tanto, evitar manipulaciones innecesarias (a menudo perjudiciales para la precisión de los movimientos), la marca reduce su huella de carbono (cabe mencionar que el COSC prueba más de 1.500.000 de movimientos mecánicos cada año), pero, sobre todo, obtiene una gran cantidad de datos. Y es ahí donde se manifiesta la excelencia en la fabricación: al mejorar continuamente la calidad de los productos mediante mediciones constantes.




METAS y MASTER CHRONOMETER
El Instituto Federal Suizo de Metrología, más conocido como METAS, es el organismo responsable de las unidades de medida en Suiza, y su entidad de evaluación de la conformidad garantiza que los relojes sometidos a las pruebas de METAS cumplan con el estándar más alto de certificación cronométrica. Si bien la certificación Cronómetro Maestro METAS está pensada para ser accesible a cualquier marca, actualmente solo dos marcas presentan sus relojes a las pruebas: Omega, con casi el 100 % de sus relojes mecánicos, y Tudor, con un calibre Cronómetro Maestro METAS (el MT5602-U), utilizado en el Black Bay. Las pruebas se realizan en las instalaciones de Omega bajo la supervisión de funcionarios de METAS, empleados de la Confederación Suiza. Lo mismo se aplica a Tudor.
Si alguien aún dudaba de la relevancia de la precisión cronométrica en el siglo XXI, el reciente anuncio de Omega sobre su nuevo Laboratoire de Précision debería ser una declaración contundente para disipar cualquier duda. Omega siempre ha estado entre las marcas relevantes en el campo de la certificación cronométrica, junto con Rolex, Longines y Zenith, desde la década de 1930 hasta el fin de las competiciones de cronometría en 1969.
Omega ha implementado una estrategia a largo plazo, trabajando con el Instituto Federal Suizo de Metrología (METAS) para el lanzamiento del Master Chronometer en 2015. Esto tenía como objetivo posicionar a la marca por encima del principal Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC) y otorgarle una importante ventaja competitiva mediante una doble certificación. La certificación METAS Master Chronometer nunca se concibió como un sello distintivo exclusivo de Omega; al contrario, Omega estaba abierta a que cualquier otra marca deseara establecer los laboratorios necesarios para obtener el sello METAS.
La certificación METAS Master Chronometer es, sin duda, el sello de calidad más exigente que puede obtener un reloj de pulsera. Se trata de una doble certificación emitida por organismos oficiales: COSC, para la certificación cronométrica del movimiento, y METAS, para la certificación de la precisión cronométrica del reloj (y no solo del movimiento) y la resistencia a campos magnéticos de hasta 15.000 gauss, además de las pruebas de reserva de marcha, durabilidad y hermeticidad. No incluye pruebas de resistencia a los golpes. En total, la certificación comprende ocho pruebas diferentes que se realizan durante un período de 15 días siguiendo el procedimiento ISO 3159 (COSC).
- El funcionamiento del movimiento durante la exposición a un campo magnético de 15,000 gauss.
- La desviación del tiempo de marcha del reloj en seis posiciones con rate de precisión 0 y +5 segundos diarios.
- La desviación del tiempo de marcha del reloj, entre 0 y 2/3 de reserva de marcha.
- El funcionamiento del reloj durante la exposición a un campo magnético de 15,000 gauss.
- La desviación de la precisión media diaria del reloj, tras exponerlo a un campo magnético de 15,000 gauss.
- La precisión media diaria del reloj en pruebas que reproducen las condiciones de uso diarias (seis posiciones, dos temperaturas).
- La reserva de marcha del reloj (autonomía-funcionamiento sin recargar).
- La estanqueidad del reloj (probada en agua).


TIMELAB y el Sello de Ginebra (Poinçon de Genève)
El Sello de Ginebra, una codiciada marca de calidad y probablemente la de mayor prestigio a nivel mundial, es certificado por TIMELAB, una fundación pública regida por la Ley I 1.25 del cantón de Ginebra. La certificación del Sello de Ginebra abarca tres parámetros:
- Procedencia: los componentes del movimiento deben ser acabados y decorados siguiendo normas estrictas por un taller ubicado en el cantón de Ginebra.
- Artesanía tradicional: Si bien TIMELAB puede autorizar el uso de materiales innovadores, busca preservar los métodos tradicionales, por ejemplo, prohibiendo el pegado del espiral.
- Fiabilidad: se prueban las funciones del reloj, como el cronógrafo y el calendario perpetuo y se prueba la resistencia al agua.
La precisión se comprueba mediante inspección visual el día 0 y nuevamente el día 7, y la desviación debe ser inferior a un minuto. Esto supone un requisito más estricto —con un margen de 8,57 segundos por día— que el COSC, que permite una desviación diaria de -4/+6 segundos (10 segundos en total).

Patek Philippe Seal
Ante la meta de adecuarse a la misión y visión de la empresa creada en 1839 por Antoine Norbert de Patek: “Crear los mejores relojes del mundo”, la familia Stern decidió ajustar toda su producción a los criterios más estrictos de confiabilidad y garantía. No solo en términos de estética y precisión, sino de una totalidad que se resume en cuatro factores: reloj, elementos externos, movimiento y servicio internacional al cliente. Sin duda, es uno de los sellos de certiticación relojera más respetados de la industria.
Reloj: movimiento con precisión de -3+2 s /24 h y -5+4 s/ 24 h (según la dimensión del calibre), diseño interior y exterior de la caja con el mínimo perfil indispensable, carátula, pulsadores, corona, todos ellos elementos que deberán elaborarse y ajustarse a la perfección que merece un cliente Patek Philippe.
Asimismo para la repetición de minutos, cada pieza deberá ser probada por un sistema de instrumentación acústica y evaluada posteriormente por Philippe y/o Thierry Stern personalmente. Elementos externos: como correas y diamantes deberán adaptarse a la máxima calidad disponible, por ejemplo, solo se utilizan diamantes con pureza “Internally Flawless” de color “Top Wesselton”.
Movimiento: cada componente utilizado como molduras, raqueta y tornillería, deberá presentar terminados de alta relojería, angulados, pulidos y achaflanados. Asimismo, los agujeros que albergan los rubíes deberán contar con terminados pulidos y los puentes y la platina deberán exhibir decorados Côtes de Genève y Perlage, pulidos y achaflanados; y la espiral deberá fijarse mecánicamente para asegurar el máximo ajuste y resistencia a los golpes adecuándose a la normativa NIHS. Por último, en el caso de los movimientos automáticos, el rotor será fabricado en metales preciosos y exhibirá el decorado máximo que se adapte a la estética de la totalidad de la pieza.
Servicio internacional al cliente: una garantía para la generación que adquiere un Patek Philippe, pero también para la que lo hereda, pues la Manufactura se compromete a restaurar y conservar stock suficiente de piezas y ébauches para cumplir con la total reparación de cualquier modelo producido por Patek Philippe desde 1839. Si no se dispone de la pieza, se contará siempre con el relojero idóneo para producirla, mientras que cada Centro de Servicio o Agente de Venta está totalmente certificado y evaluado para brindar información completa con respecto a la pieza que se planea adquirir, o se adquirió y necesita reparación o servicio.



Fundación Qualité Fleurier
La Fundación Qualité Fleurier (FQF) es un método idóneo para certificar relojes, no solo por su precisión, sino también por otros parámetros valiosos. Cada reloj debe estar fabricado íntegramente en Suiza, el acabado de sus componentes debe cumplir ciertos criterios (al igual que el Sello de Ginebra), el movimiento debe contar con la certificación COSC, el reloj debe superar la prueba Chronofiable para resistir golpes y campos magnéticos y, finalmente, debe demostrar una precisión de 0/+5 segundos al día durante 24 horas de pruebas que reproducen el uso diario.
Esta certificación fue creada en 2004 por los fabricantes de relojes establecidos en el valle de Fleurier (en el cantón de Neuchâtel), y la prestigiosa liga estaba compuesta por Chopard L.U.C., Bovet, Parmigiani y Vaucher. Aunque la certificación es una forma muy fiable de garantizar la calidad de fabricación, la procedencia y el acabado de las piezas, además de someterse a una serie de pruebas y contar con doble certificación, el sello nunca alcanzó la visibilidad que merecía.
La razón probablemente sea que Fleurier no es una procedencia tan conocida como Ginebra y su «Poinçon de Genève». Cabe destacar que Chopard también cumple con el sello Poinçon de Genève en sus relojes L.U.C., considerados entre los mejores relojes de la industria relojera suiza.

Observatorio de Besançon, para la relojería «indie»
Besançon desempeñó un papel fundamental en la industria relojera francesa al certificar numerosos relojes de bolsillo de marcas como L. Leroy & Cie., y posteriormente, también relojes de pulsera. La certificación de cronómetro del Observatorio de Besançon resurgió de sus cenizas en 2008 gracias al ingenioso relojero independiente Kari Voutilainen, quien comprendió, mucho antes que sus competidores en el sector de la relojería artesanal, que la cronometría podía convertirse en una ventaja competitiva. El prestigio del sello de punzón con la cabeza de víbora del Observatorio de Besançon en el movimiento de cualquier reloj certificado es, sin duda, una marca de excelencia para una marca o un relojero artesano.
Hoy en día, numerosos relojeros independientes recurren a los servicios de Besançon para certificar sus relojes y obtener un «bulletin de marche de chronométrie» (boletín de cronometría), un documento valioso para el cliente. Kari Voutilainen, Laurent Ferrier y Rexhep Rexhepi se encuentran entre los relojeros artesanos que envían sus relojes desde Suiza a Francia para obtener la certificación de cronómetro si el cliente lo solicita.
Los criterios clave incluyen:
- Prueba del reloj completo: el Observatorio de Besançon evalúa el reloj ya ensamblado, en su estado final con caja y correa, lo que garantiza el rendimiento en condiciones más cercanas al uso real.
- Tolerancia de marcha diaria promedio: el criterio principal de precisión para que un reloj sea certificado como cronómetro es un rango de desviación diaria promedio de -4 a +6 segundos por día para movimientos de más de 20 mm.
- Condiciones de prueba rigurosas: las pruebas implican una serie de mediciones en diferentes posiciones y temperaturas para asegurar la estabilidad de la marcha en diversas condiciones.
- Emisión de un boletín oficial: si el reloj supera las pruebas, se emite un documento valioso que certifica su estatus de cronómetro, lo cual es un indicativo de alta calidad y precisión.


Rolex / Omega
La precisión de los relojes mecánicos podría parecer un tema anticuado que se desvaneció cuando las competiciones de cronometría pasaron de moda a finales de los años 60 y principios de los 70, pero alcanzar la máxima precisión sigue siendo el pilar fundamental de la comunicación de Rolex y Omega. Cuando Rolex afirma que sus relojes son «Cronómetros Superlativos Certificados Oficialmente», añadiendo un sello verde con la declaración grabada, demuestra que la precisión es un valor fundacional clave de la marca.
Omega ha optado por denominar a sus cronómetros «Master Chronometers», una denominación igualmente contundente, si bien la principal diferencia entre ambas marcas radica en que una de ellas se certifica mediante una entidad suiza. Lo que ambas marcas tienen en común (y deberíamos añadir a Tudor, que también cuenta con un modelo certificado como Master Chronometer por METAS) es la rigurosidad de su metodología de certificación.
Certificar unas pocas docenas de relojes con la certificación de cronómetro, como hacen algunos relojeros independientes, es digno de reconocimiento, pero cuando se certifican todos los relojes mecánicos con el codiciado sello de cronómetro, como hacen Rolex y Omega, la cosa cambia por completo. Hablamos de cientos de miles de relojes que deben superar una certificación que dura 15 días.

Tras lanzar el Spirate el año pasado para permitir un mejor ajuste del espiral, Omega va ahora un paso más allá con el Laboratoire de Précision. Curiosamente, el Spirate no es un concepto totalmente nuevo (aunque el Grupo Swatch haya solicitado una patente), ya que la idea se remonta a la década de 1920, cuando un relojero de La Chaux-de-Fonds, Charles Le Brun, tuvo la idea de colocar tres tornillos en el volante, lo que le permitía ajustar con precisión los puntos de fijación del espiral. No obstante, el Spirate ha permitido a Omega alcanzar resultados cronométricos aún mejores, con una desviación de tan solo 0/+2 segundos al día.

*Spirate: a lo largo de los siglos ha experimentado muy pocos avances, aunque es de recibo mencionar algunos como la espiral con «curva Breguet», las curvas optimizadas de la espiral Spiromax de Patek Philippe, o la utilización cada vez más extendida para su fabricación del silicio. Aparte de esto, este crucial elemento en el funcionamiento de un reloj mecánico ha permanecido invariable en su esquela ancestral de funcionamiento. Ahora, Omega parece haber dicho basta y nos presenta un sistema, el «Spirate System», que evoluciona al mismo tiempo su estructura, su geometría y su sistema de regulación.

Resistencia a los campos magnéticos
Lograr precisión cronométrica implica no solo una fabricación precisa de los componentes y una regulación meticulosa del movimiento, sino también dominar el impacto perjudicial de los campos magnéticos. Y en este ámbito, quedan pocos competidores, al menos no al nivel de Omega, Tudor y Rolex.
Las dos primeras marcas cumplen con una norma extremadamente impresionante, verificada por METAS y establecida en 15 000 gauss, mientras que Rolex no comunica el valor que deben cumplir sus relojes en cuanto a resistencia a los campos magnéticos. El valor de resistencia magnética que debe cumplir un reloj es impresionante, pero no tan relevante en la vida cotidiana, donde los valores más altos de campos magnéticos rondan los 1500 miligauss (1 gauss = 1000 miligauss). El estándar más común para certificar la resistencia a campos magnéticos se establece en 16 000 A/m, lo que equivale a 200 Gauss.
Este valor estándar ISO 764 es el que utiliza TIMELAB para su certificación «OC+», que, a diferencia de la certificación METAS, parece baja, pero cumple con la mayoría de las situaciones cotidianas. Los espirales de silicio y el uso de materiales antimagnéticos en el resto de componentes del escape son fundamentales para lograr que un reloj sea antimagnético, pero requieren procesos de fabricación que pueden no estar al alcance de las marcas más pequeñas.
Por ejemplo, el Chronomètre Antimagnétique de Rexhep Rexhepi utiliza acero inoxidable antimagnético para la caja, con un movimiento acabado a mano protegido por una jaula de Faraday. Recuerdan a los relojes utilizados por los exploradores de los polos Norte y Sur a mediados del siglo XX para evitar los campos magnéticos polares, pero ciertamente no son innovaciones como los espirales de silicio utilizados por Omega, Tudor y Rolex.

Otros sellos de certificación
Hemos abordado los sellos de certificación relojera más importantes/conocidos de la industria relojera suiza, no obstante, existen algunos controles de calidad sumamente prestigiosos, aunque de origen más actual, como el control de 1,000 horas de Jaeger-LeCoultre, que comprende un exhaustivo control de calidad previo a su entrega en el punto de venta. Lo más interesante de éste es que comprende la pieza completa, terminada, con correa y una vez montado en su caja. Sus pruebas duran seis semanas y tendrá usted certeza de que el reloj que compró corresponde al de más alta calidad, este control se legó a la relojería de Montblanc, pero también hablaremos del Qualité Fleurier con origen en el 2001, que rige mucho más a detalle la precisión, hermeticidad y confiabilidad, ayudado por procesos similares al COSC y garantiza que el 100% del mismo haya sido desarrollado en Suiza. Igualmente, debemos destacar los controles nipones que Seiko utiliza para sus mecanismos, y también las acciones que se llevan a cabo en Sajonia para las Manufacturas alemanas de alta relojería, mismas que se ajustan a los criterios del Glashütte Observatory.

¿Cuál es el futuro para la cronometría y certificación de precisión?
Sería conveniente revisar los estándares de precisión cronométrica, vigentes desde 1976, para crear un nuevo estándar oficial. De hecho, esto es lo que Omega ha hecho con su certificación METAS Master Chronometer, que la sitúa por encima de la certificación COSC.
Gracias a la precisión de mecanizado actual, el rendimiento que se puede alcanzar es considerablemente superior al de hace 50 años, y esto debe tenerse en cuenta al hablar de precisión cronométrica. Sin embargo, debemos evitar a toda costa confundir a los clientes con un exceso de estándares y certificaciones. Certificar como cronómetro cientos de miles de relojes al año requiere una gran capacidad de producción y, por lo tanto, inversiones masivas que, al menos en este aspecto, permitirán diferenciar los relojes de alta calidad de los de baja calidad.

Relojes más precisos del mundo
Cuarzo
- Citizen Caliber 0100: +-1 segundo por año, utiliza un sistema de cuarzo termocompensado, que corrige y estabiliza la temperatura ante variaciones. Presentado en 2018.
- Longines Conquest V.H.P.: utiliza un sistema termocompensado que garantiza +-5 segundos de desviación diaria. Presentado en 2017.
- Breitling SuperQuartz: cuarzo termocompensado, algunas de sus piezas garantizan +-5 segundos de desviación diaria.
- Grand Seiko 9F Series: precisión certificada a +-10 segundos d desviación anual.
- Bulova Precisionist X: +-10 segundos de desviación diaria.

Relojes mecánicos
- Omega Calibre 9920: presentado en el reloj Speedmaster Super Racing, este reloj cuenta con el sistema Spirate, un revolucionario ajuste fino para la cadencia de marcha del volante. Certifica +2 segundos de desviación diaria.
- Superlative Chronometer: es una designación para los relojes Rolex que garantiza un rendimiento óptimo en precisión (de -2 a +2 segundos por día), hermeticidad, eficiencia del mecanismo automático y reserva de marcha en el reloj completamente ensamblado, lo que supone una verificación de calidad más completa que las pruebas COSC que solo evalúan el movimiento.
- Omega Master Chronometer: la certificación METAS garantiza tolerancias de +5 segundos de desviación diaria.
- Zenith Defy El Primero 21: se trata del calibre de alta frecuencia certificado como cronómetro por el COSC, lo que indica un alto nivel de precisión bajo los parámetros del organismo -4+6 segundos de desviación diaria.