En el apasionante mundo de la alta relojería, muy pocas piezas logran equilibrar a la perfección la excelencia mecánica con el arte decorativo más sublime. Hoy, en nuestro blog, echamos un vistazo a una de las novedades más deslumbrantes que rinden homenaje tanto a los oficios artísticos como a la innovación técnica: el Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Artistica Calibre 179 Pegasus.
Esta edición, estrictamente limitada a cinco piezas, es una verdadera obra de arte para la muñeca. Aquí te contamos por qué esta pieza está destinada a convertirse en una leyenda.

El legado de Reverso
Para entender la magnitud de esta nueva creación, hay que mirar hacia atrás, al nacimiento de un ícono. El diseño del Reverso fue concebido originalmente en 1931 con un propósito muy funcional: proteger el cristal del reloj de los duros golpes durante los partidos de polo de los oficiales del ejército británico en la India. Sus contornos rectilíneos, que capturan de forma magistral la geometría elegante de la era Art Déco, se convirtieron rápidamente en un símbolo atemporal y le aseguraron un lugar indiscutible en el panteón de los diseños relojeros más icónicos de la historia.


Arte en miniatura, la leyenda de Pegaso
Haciendo un elegante guiño a los orígenes ecuestres del reloj, esta nueva edición «toma vuelo» gracias a una excepcional caja giratoria de oro rosa de 18 quilates, esculpida por los artesanos del taller Métiers Rares de Jaeger-LeCoultre.
La inspiración principal de esta joya es Pegaso, el mítico caballo alado de la mitología griega, el cual ha sido grabado a mano en altorrelieve a los lados de la caja. La figura de Pegaso contrasta dramáticamente con un fondo onírico de nubes que se extiende hasta las asas fijas de la caja (ocultando astutamente el mecanismo de deslizamiento y rotación). Este dinámico patrón de nubes también se replica en la carátula frontal, donde 50 espacios han sido ahuecados y rellenados a mano con diferentes y profundos tonos de laca azul.
Al darle la vuelta a la caja, el reloj nos revela una vista esqueletada del mecanismo, enmarcada de nuevo por puentes biselados a mano que incorporan este sublime acabado en laca azul, desvelando así los secretos del movimiento Duoface que permite una indicación de segunda zona horaria.

Tourbillon reversible
Más allá de la obra artesanal exterior, en las entrañas de este Reverso late el Calibre 179 de cuerda manual, que da vida a una maravilla técnica sin igual: el Gyrotourbillon.
El famoso tourbillon multieje de Jaeger-LeCoultre hizo su debut en 2004, pero fue en 2008 cuando se adaptó exitosamente para encajar en el espacio rectangular de una caja Reverso. Hoy en día, esta proeza ostenta el título de ser el único tourbillon reversible del mercado.
La gran apertura a las 6 en punto, visible desde ambas caras del reloj, permite admirar esta danza hipnótica. El tourbillon bi-axial gira dentro de una jaula de titanio ultra-ligera y un carro periférico montado sobre cojinetes de bolas. Mientras la jaula interior realiza una rotación completa cada 16 segundos, el carro periférico da una vuelta por minuto (funcionando también como indicador de segundos). Todo esto está diseñado para minimizar la fricción del aire y maximizar la precisión, reflejando al mismo tiempo la luz en un disco pulido tipo espejo para amplificar el espectáculo visual.
Exclusividad
Como era de esperarse para una creación de esta magnitud (que consta de 385 componentes en su movimiento), el Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Artistica Calibre 179 Pegasus está reservado para los coleccionistas más exigentes, pues está limitada a 5 piezas a nivel mundial.