IWC Schaffhausen ha marcado un hito en la ingeniería de materiales con el lanzamiento de la primera pieza de la manufactura en utilizar su tecnología patentada de cerámica luminiscente. Limitada a 250 piezas, esta ejecución de 46.5 mm no solo destaca por su estética puramente blanca en el día, sino por su capacidad de emitir una luz azul intensa en la oscuridad que envuelve por completo la caja, la carátula y la correa, transformando la percepción del reloj en condiciones de baja luminosidad.
La tecnología Ceralume®, desarrollada por la división de ingeniería experimental XPL de IWC en colaboración con expertos de RC Tritec, redefine la integración de la luz en la alta relojería.

A diferencia de la cerámica blanca convencional, que se fabrica mezclando óxido de zirconio con otros óxidos metálicos, el Ceralume® incorpora pigmentos de Super-LumiNova® de alta calidad directamente en la mezcla de polvos cerámicos antes del proceso de sinterización. El principal desafío técnico fue lograr una mezcla completamente homogénea de materiales con tamaños de partícula distintos, lo que IWC resolvió mediante un proceso de molienda de bolas (ball-milling) en el que los componentes se trituran y mezclan dentro de un tambor giratorio para evitar acumulaciones y asegurar una distribución uniforme del brillo.

Al comparar esta innovación con el estándar de la industria, la diferencia es abismal: mientras que la mayoría de las marcas utilizan la luminiscencia como un recubrimiento aplicado sobre la superficie de la carátula o las manecillas, IWC ha convertido el material estructural de la caja en una «batería de almacenamiento de luz». En pruebas de cámara oscura, este concepto ha demostrado emitir un brillo azulado constante durante más de 24 horas. Si bien otras firmas han experimentado con piezas «Full Lum» utilizando compuestos de resina o carbono, IWC es la primera en lograr esta integración en cerámica técnica, manteniendo la dureza y resistencia a los arañazos características de este material de alta gama.


En su interior, el reloj alberga el legendario calibre 52616 de manufactura, que impulsa el calendario perpetuo desarrollado originalmente por Kurt Klaus. Este mecanismo automático cuenta con el sistema de cuerda Pellaton reforzado con componentes cerámicos, ofreciendo una reserva de marcha de 7 días (168 horas).

La coherencia del diseño es absoluta: desde la carátula blanca enriquecida con pigmentos luminiscentes hasta la correa de caucho blanco también tratada con Super-LumiNova®, cada elemento del reloj está diseñado para brillar en la oscuridad, incluyendo el medallón «Probus Scafusia» del rotor, visible a través del fondo de cristal de zafiro.