Hublot lo ha vuelto a hacer. Lo que comenzó como una propuesta audaz se ha consolidado ya como uno de los rituales más esperados en el calendario de la alta relojería: la presentación de su línea estival.
Año tras año, la manufactura suiza demuestra una obsesión casi poética por capturar la esencia del verano, convirtiendo esta época en el lienzo perfecto para experimentar con la luz, el color y la actitud relajada pero sofisticada que define a los meses de sol.

Fabricar un reloj de cerámica en un solo tono ya es un reto bastante grande, pero la maestría y destreza de Hublot con este material les permite ir más allá y mezclar no solo dos, sino tres colores diferentes de cerámica en un solo reloj… o más bien, en un par de relojes.
Sus más recientes modelos Hublot Big Bang Summer Multi-Coloured Ceramic combinan su aclamada cerámica azul cielo con tonos rosa y verde menta. El resultado es una pieza tan vibrante que uno podría pensar fácilmente que salió de la fábrica de Willy Wonka en lugar de las instalaciones de Hublot.


El modelo con tamaño de 42 mm presenta estos tres tonos dentro de la estructura del Big Bang Unico, impulsado por un movimiento cronógrafo flyback automático de manufactura propia (HUB1280) que ofrece 72 horas de reserva de marcha. Por su parte, la versión de 44 mm, aunque no es un cronógrafo, no se queda atrás en cuanto a complicaciones. De hecho, eleva el nivel técnico al incorporar el calibre tourbillon automático con microrrotor, también de manufactura propia y con 72 horas de autonomía: el HUB6035.


Ambos relojes son ediciones limitadas que destacan por su exclusividad: el cronógrafo de 42 mm está limitado a 200 piezas en todo el mundo, mientras que el espectacular tourbillon de 44 mm cuenta con una producción ultralimitada de tan solo 10 unidades.