En el mundo de la alta relojería, la inspiración suele provenir del automovilismo o la aviación, pero Bell & Ross ha decidido mirar hacia un nicho mucho más sofisticado: la cultura del puro. Para celebrar esta pasión, la marca ha unido fuerzas con la prestigiosa casa francesa S.T. Dupont, famosa por sus encendedores y accesorios de lujo.
El resultado de esta espectacular colaboración es el nuevo Bell & Ross BR-05 Chrono S.T. Dupont, una pieza que fusiona la estética urbana y deportiva de la marca con la elegancia y los tonos cálidos del tabaco. Este modelo representa el cuarto lanzamiento de la firma inspirado en este peculiar universo en las últimas dos décadas.

La historia de la relojería y la del cigarro provienen de mundos y propósitos completamente distintos, aunque ambos comenzaron a forjar su camino hacia el lujo global alrededor de la misma época. Por un lado, los orígenes de la relojería portátil se remontan a la Europa del siglo XV, cuando la invención del resorte motor por parte de artesanos alemanes e italianos permitió miniaturizar los enormes relojes de torre, dando paso a los primeros relojes de bolsillo que fusionaban una naciente ingeniería mecánica con la exquisita orfebrería de la época.
Por otro lado, el cigarro tiene raíces ancestrales en el continente americano, donde civilizaciones indígenas como los mayas y los taínos ya enrollaban hojas de tabaco para fumarlas en ceremonias sagradas y rituales curativos mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón en 1492. Fue precisamente este encuentro de dos mundos lo que introdujo el tabaco en Europa, transformando una antigua costumbre ritual en una refinada industria que, con el paso de los siglos, terminaría compartiendo con la alta relojería una misma apreciación por la paciencia, la elaboración artesanal y la devoción por los pequeños detalles.

A nivel estético, este cronógrafo es una verdadera declaración de estilo que mantiene el icónico diseño de caja cuadrada con bordes redondeados característico de la colección BR-05. La caja, de 42 mm de diámetro y 14,25 mm de grosor, combina con maestría el acero inoxidable con el oro rosa de 18 quilates, alternando acabados pulidos y satinados. Su esfera marrón con efecto rayos de sol evoca inmediatamente el color de los puros, realzada por índices, números y agujas aplicados en oro rosa. Además, incorpora Super-LumiNova en tono beige para añadir contraste y legibilidad, mientras que el sutil logotipo de S.T. Dupont a las seis en punto sella esta lujosa alianza. Para vestir la muñeca, los entusiastas pueden optar por un brazalete bicolor a juego o una correa de piel de becerro marrón con pátina negra y acabado de imitación de cocodrilo.



Debajo de su refinado exterior late un corazón mecánico diseñado para el rendimiento. El reloj está impulsado por el movimiento de cronógrafo automático BR-CAL.326. Este mecanismo, que puede admirarse gracias al fondo de cristal de zafiro de la caja, oscila a 28.800 alternancias por hora y ofrece una generosa reserva de marcha de 60 horas. La disposición de la carátula mantiene intacta la simetría y funcionalidad del cronógrafo, con un contador de 30 minutos a las tres, un segundero pequeño a las nueve y una discreta ventana de fecha ubicada entre las cuatro y las cinco.
Lo que realmente eleva a esta pieza a la categoría de artículo de ultra-coleccionismo es su impecable presentación, ya que está estrictamente limitada a solo 150 unidades en todo el mundo. Bell & Ross ha diseñado una experiencia completa: el reloj se entrega en una impresionante caja de madera de ébano de Macasar que funciona como un humidor real con capacidad para hasta 50 puros.

El estuche también incluye un encendedor S.T. Dupont Ligne 2 y un cortapuros a juego, ambos terminados en acero y oro con un patrón marrón degradado que hace eco al diseño del reloj. Este conjunto trasciende la relojería para convertirse en el tributo definitivo para los verdaderos sibaritas.