El Breguet Reine de Naples 8918 retoma el legado del primer reloj de pulsera de la historia, creado por el fundador de la maison en 1812 para Caroline Murat, reina de Nápoles, reinterpretándolo con una presencia más contemporánea, joyera y ultrafemenina. Concebido originalmente como una pieza de alta distinción para la realeza, este modelo automático mantiene su esencia histórica a través de su icónica caja ovoide con una carrura delicadamente acanalada. Su diseño responde a la necesidad de máxima elegancia, claridad y virtuosismo artesanal, destacando por detalles como su bisel y realce engastados con diamantes de talla brillante, su esfera descentrada que combina el esmalte Grand Feu o el guilloché de oro con cifras árabes sobredimensionadas, y un sutil diamante en forma de gota a las 6 en punto, consolidándose como una pieza emblemática de poesía visual y alta relojería dentro del universo de Breguet.
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