Si alguien nos hubiera dicho que Bvlgari cedería las riendas de su icónico diseño a un relojero independiente, y encima a uno con un estilo tan maximalista, nos habría costado creerlo. Sin embargo, ha sucedido, y el resultado es el espectacular Bvlgari Octo Finissimo Dual Time x Vianney Halter.
Esta pieza representa un fascinante choque de mundos: las líneas medidas y casi racionalistas del Octo Finissimo italiano se fusionan de manera magistral con la estética steampunk al estilo Julio Verne que tanto caracteriza a Halter.

Lo primero que roba el aliento es, sin duda, la carátula. Halter ha transformado por completo el rostro del reloj integrando sus famosas aberturas tipo «ojo de buey», un guiño directo a su legendario modelo Antiqua.
La disposición es una locura mecánica: en la parte superior derecha encontramos la zona horaria principal; en la parte inferior izquierda, una ventana para la función GMT (que se ajusta de forma intuitiva con pulsadores en el flanco izquierdo de la caja); y en la parte inferior derecha, un indicador de día y noche coronado por la firma de Vianney Halter. Para rematar, una enorme abertura revela un disco de fecha giratorio que señala el día exacto con una pequeña y elegante horquilla.


A nivel mecánico, Bvlgari le dio carta blanca a Halter para trabajar sobre su ultraplano. El resultado es el nuevo calibre BVF 200, el cual toma como base el célebre BVL 138 de microrotor. A este motor de 3 Hz y 60 horas de reserva de marcha se le añadieron módulos específicos para soportar todas estas nuevas complicaciones (GMT, indicador día/noche y gran fecha).
Pese a la adición de estos módulos y a los remaches en forma de ojo de buey que sobresalen, el reloj mantiene proporciones sumamente llevaderas, presentándose en una caja de 40.5 mm con un grosor de 9.7 mm (que incluso baja a 7.7 mm si no contamos los adornos tridimensionales de las ventanas).




Para aquellos afortunados coleccionistas que deseen añadir esta locura creativa a sus cajas, Bvlgari ofrece dos ejecuciones increíblemente exclusivas. La primera es una edición de 30 piezas en titanio arenado con brazalete a juego.
La segunda, aún más limitada con solo 15 piezas en todo el mundo, es una deslumbrante versión en oro rosa acompañada de una correa de piel de aligátor marrón. Sin duda, es una colaboración que rompe esquemas y que dará muchísimo de qué hablar entre los puristas y los amantes de la relojería independiente.