El Goodwood Festival of Speed se ha consolidado como una de las celebraciones más emblemáticas del automovilismo mundial, y TAG Heuer vuelve a marcar el ritmo de este prestigioso evento.
Consolidando su posición como Cronometrador Oficial para la edición de 2026, la marca suiza rinde un merecido homenaje a su rica historia en el deporte motor. Durante el festival, la firma presenta una experiencia inmersiva dedicada a su legado en las carreras, destacando joyas históricas como la exhibición del legendario Porsche 917 que Steve McQueen inmortalizó en la película Le Mans de 1971.

La profunda conexión de TAG Heuer con la industria automotriz ha atravesado etapas fascinantes. En sus orígenes, la marca cimentó su fama como el instrumento de precisión predilecto de las leyendas del automovilismo clásico, creando íconos atemporales. Más recientemente, impulsada por su estrecho vínculo con la Fórmula 1, la firma adoptó un enfoque mucho más moderno, técnico y audaz en sus diseños.





Sin embargo, para un evento impregnado del romanticismo y la herencia de Goodwood, TAG Heuer decidió hacer una pausa en el vanguardismo extremo. En esta nueva etapa creativa, la marca voltea hacia su lado más conservador y rescata la estética vintage de los años dorados de las carreras, logrando un equilibrio perfecto entre la nostalgia clásica y la micromecánica moderna.
El resultado físico de esta fusión es el exclusivo TAG Heuer Monaco Chronograph x Goodwood Festival of Speed 2026, una edición extremadamente limitada de tan solo 71 piezas. Lo que hace verdaderamente espectacular a este reloj es su carátula, bañada en un sofisticado e inconfundible lacado British Racing Green con efecto de rayos de sol, un color que evoca tanto la carrocería de los bólidos ingleses clásicos como la elegancia de la sastrería británica.


Para contrastar, la carátula incluye sub-registros y un anillo de minutos en tonos beige, acompañados de guiños directos a las pistas: la aguja del segundero central rematada con una bandera a cuadros y una sutil marca roja en el segundo 39. Este último detalle es un homenaje directo al récord histórico de la colina de Goodwood, establecido en 2022, encapsulando así la adrenalina pura en la muñeca.