Para este mes de mayo de 2026, la prestigiosa manufactura Blancpain ha vuelto a enriquecer su vibrante colección Ladybird Colors con el lanzamiento de un nuevo y sofisticado tono: el Nude Moka. Inspirado en materiales nobles que embellecen con el tiempo, como el cuero o el cachemir, este color irisado se sitúa en la familia de los tonos naturales.
Al ser más afirmado que el beige, pero más suave que el negro, logra una elegancia discreta y cálida que abraza la muñeca como si fuera una segunda piel. Sin embargo, más allá de esta deslumbrante estética, el nuevo Ladybird Colors reafirma el profundo e histórico compromiso de la marca con la relojería mecánica concebida exclusivamente para la mujer.

Legado mecánico femenino
Si hay algo que destacar de la propuesta de Blancpain, es que históricamente se ha negado a concebir los relojes femeninos como simples accesorios de joyería, situando siempre la auténtica innovación relojera en el corazón de sus diseños. Esta visión vanguardista tomó un impulso definitivo gracias a Betty Fiechter, quien en 1933 se convirtió en la primera mujer en ser propietaria y directora de una marca relojera suiza.
Bajo su revolucionario liderazgo en la década de 1930, la Maison continuó el desarrollo del «Rolls», el primer reloj de pulsera automático para mujer. Esta herencia alcanzó otro hito en 1956 con el nacimiento del modelo Ladybird original, el cual integraba el movimiento mecánico redondo más pequeño de su época (el calibre R-52) dentro de una caja minimalista. Hoy, la colección Ladybird Colors es la heredera directa de este saber hacer que combina magistralmente la miniaturización, el diseño y las altas prestaciones.


Calibre 1163L
Fiel a su ADN técnico, el nuevo Nude Moka no escatima en rendimiento y está equipado con el calibre automático de manufactura 1163L, el cual ofrece una impresionante reserva de marcha de 4 días (100 horas). Dentro de su caja de oro rojo de 18 quilates, de 34,9 mm de diámetro, el reloj alberga una de las complicaciones más poéticas y emblemáticas de la marca desde la década de 1980: la fase lunar. En su versión pensada para la mujer, la luna presenta un rostro delicadamente dibujado con los ojos cerrados, pestañas maquilladas y un sutil lunar de belleza, desplazándose majestuosamente sobre un cielo salpicado de estrellas. Todo el conjunto mecánico, decorado con el exigente acabado Côtes de Genève, es visible a través del fondo de caja de zafiro e incorpora un discreto pequeño segundero a las 6 horas.

Nacre Perlée
La carátula de este modelo es una obra de arte en sí misma, elaborada en nacre perlée (nácar perlado), la forma menos común de nácar utilizada en la alta relojería. Este material tan excepcional, apreciado por su superficie finamente granulada, representa menos del 2% de todo el nácar utilizable que se extrae de una concha. Su extracción requiere un cuidado tan meticuloso que cada concha cultiva solo puede producir una o máximo dos esferas, garantizando que cada reloj sea completamente único por la propia naturaleza del material. Sobre esta exclusiva superficie —cuyos reflejos evolucionan con la luz mostrando matices verdes y rosados— destacan los números romanos moka bicolor, los cuales logran una armonía visual perfecta con la cálida correa de piel de aligátor irisada.


Dos versiones
Para coronar esta cápsula anual, Blancpain presenta el Ladybird Colors Nude Moka en dos versiones que exaltan su dimensión joyera. La primera de ellas, la versión pura, exhibe sobre la carátula dos círculos entrelazados compuestos por 70 diamantes, sumando en total más de 2 quilates para crear una geometría estructurada y equilibrada. La segunda opción es aún más preciosa: amplifica su resplandor mediante un engaste «snow setting» con 152 diamantes adicionales en el centro de la carátula, creando una superficie fluida y centelleante que eleva la pieza a más de 2,4 quilates. Como broche de oro, ambas siluetas incorporan diamantes minuciosamente engastados en el bisel, las asas, la corona y el cierre, demostrando una vez más que la mecánica más exigente y la belleza más deslumbrante pueden convivir en perfecta sincronía.