Patek Philippe ha reafirmado su dominio en la elegancia femenina con el lanzamiento de las Referencias 7200/50G-001 y 7200/50G-012, piezsa que destilan frescura y sofisticación a través de una nueva paleta de colores.
Este Calatrava, alojado en una caja estilo «Officer» de 34.6 mm fabricada en oro blanco, destaca por su perfil extremadamente delgado de solo 7.37 mm, logrando una presencia en la muñeca que es tanto discreta como profundamente lujosa.

La carátula es el verdadero centro de atención, presentando un acabado arena o azul hielo con cepillado tipo «sunburst» que captura la luz de manera espectacular. El diseño se complementa con números Arabigos estilo Breguet aplicados en oro blanco y manecillas en forma de pera, una combinación que rinde homenaje a la relojería clásica mientras se mantiene firmemente anclada en la modernidad. Además, la escala de minutos está delicadamente adornada con cabujones de oro blanco, añadiendo una textura sutil que eleva la legibilidad.
En su interior, el reloj es impulsado por el legendario calibre 240, un movimiento automático ultraplano que incorpora un microrrotor de oro de 22 quilates descentrado. Este calibre, visible a través del fondo de cristal de zafiro, es una de las joyas de la corona de la manufactura, permitiendo que el reloj mantenga su silueta estilizada sin sacrificar una reserva de marcha de al menos 48 horas. El conjunto se completa con una correa de piel de aligátor en tonos arena o azul hielo perlado, que armoniza perfectamente con la carátula y refuerza el carácter etéreo de la pieza.




Estos nuevos Calatrava se posicionan como una opción ideal para la coleccionista que busca una pieza de «lujo silencioso». Al combinar la caja Officer con sus características asas rectas y barras de correa atornilladas con una ejecución de color tan atrevida y contemporánea, Patek Philippe demuestra que el Calatrava sigue siendo el lienzo perfecto para la innovación estética en la alta relojería femenina.

