Por vigésimo sexto año consecutivo, Blancpain reafirma su tradición de celebrar el Día de los Enamorados con una creación especial. Para este 2026, la Maison ha desvelado el mini Villeret Saint-Valentin, una pieza que combina la alta relojería mecánica con una estética minimalista y romántica, limitada a una producción extremadamente exclusiva de tan sólo 14 unidades.

Lo primero que captura la mirada en esta edición limitada es su carátula. Blancpain ha optado por el nacre perlée (nácar perlado), un material excepcionalmente raro extraído de la zona central más curva de la concha, lo que representa menos del 2% del nácar utilizable en relojería.
El diseño es un ejercicio de pureza: la carátula carece de índices horarios para resaltar la textura natural del material. El único marcador presente es un diamante talla corazón situado a las 12 en punto, que actúa como el punto focal del reloj. Todo esto se presenta en una caja compacta de 21,50 mm de diámetro fabricada en oro blanco de 18 qt, acompañada de un bisel engastado con diamantes.

Para completar el conjunto, el reloj viste una correa de piel de aligátor barnizada en color «Chérie Red», un guiño directo a la pasión de la festividad.


Corazón Mecánico: Calibre 615
A pesar de sus dimensiones «mini», Blancpain se mantiene fiel a su legado mecánico. Este reloj no cede ante la simplicidad del cuarzo; en su interior late el Calibre 615, un movimiento automático de manufactura. Las especificaciones técnicas son notables para un calibre de este tamaño (apenas 15,70 mm de diámetro), pues ofrece 38 horas de reserva de marcha y cuenta con una espiral de silicio, lo que ofrece resistencia a campos magnéticos. Asimismo, y a través del fondo de zafiro, se puede observar el rotor decorado con un corazón grabado, un detalle oculto solo para la portadora.
Este lanzamiento no es sólo un reloj de temporada; es un homenaje a la historia de Blancpain con la relojería femenina, que se remonta a la década de 1930 bajo la dirección de Betty Fiechter. Como la primera mujer en ser propietaria y directora de una marca relojera suiza, Fiechter fue pionera en introducir relojes automáticos para mujer (como el famoso modelo «Rolls»), demostrando que las complicaciones mecánicas no eran exclusivas de los relojes masculinos.