Los calibres esqueléticos fabricados por Roger Dubuis en Ginebra son la esencia de la singularidad expresiva de la colección Excalibur. Cumpliendo con una de las certificaciones más respetadas de la Alta Relojería, el Poinçon de Genève, los relojes Excalibur están diseñados como obras de arte contemporáneas. Cada uno de sus componentes está acabado a mano, lo que los convierte en símbolos de pasión. El trabajo de artesanos muy cualificados está a la vanguardia de cada reloj con una visión directa de la mecánica creativa que hace que estas piezas estén más vivas que nunca.